¿Por qué debemos evitar comer cuando ya es de noche?

ritmo circadiano

Para que el hígado pueda llevar adelante la digestión necesita la presencia de una hormona -el cortisol- que sólo se encuentra en sangre cuando hay sol ☀️

Los niveles de cortisol se ven influenciados por el ritmo circadiano que es aquel que se enlaza a la luz del día. Esto es, cuando amanece se produce más cortisol para iniciar las actividades del día y cuando oscurece bajan los niveles de cortisol para poner a descansar al organismo y a su metabolismo. 

En España, nuestros hábitos sociales nos hacen cenar cuando ya es de noche y, por tanto, cuando el nivel de cortisol en sangre es bajo. Además, tenemos por costumbre hacer una cena abundante, lo que obliga a una digestión muy pesada. Esta digestión se logra gracias a que el hígado recibe de la glándula suprarrenal una hormona alternativa, la adrenalina (también llamada hormona del estrés), la cual sí está disponible las 24 horas. Este chute de adrenalina pone en alerta al organismo y trastorna el ritmo circadiano.

¿Cómo funciona el hígado respecto al ritmo circadiano?

De día, el hígado se encarga de asimilar las proteínas que ingerimos, pero de noche su función es básicamente drenar bilis

Es el cortisol (influenciado por el ritmo circadiano) el que determina la inversión de trabajo para que el hígado pase a ser de un órgano asimilador, a un órgano drenador. 

De esta manera, si estresamos el hígado por la noche haciéndole asimilar cuando debiera estar drenando, éste no va a eliminar adecuadamente los residuos metabólicos, con lo que al final lo que va a producir es acumulación de residuos.

La alimentación saludable tiene que ver no solo con los alimentos que ingerimos, sino también con la capacidad de nuestro organismo de eliminar los desechos.

La acumulación de grasa y el ritmo circadiano

Las mismas calorías ingeridas por las noches engordan más que las ingeridas por el día. Es por ello, que comer un gran desayuno causa mayor pérdida de peso que la misma dieta con una cena más abundante, esto tiene que ver con una desaceleración metabólica. 

Durante el día el metabolismo está más activo, esto hace que las calorías que consumes durante el día sean quemadas y no acumuladas. Sin embargo, por la noche, lo que sucede es una desaceleración metabólica, lo que conlleva a que la misma cantidad de alimentos que comes por la noche engordan más que las ingeridas por el día. Es por ello, que comer un gran desayuno causa mayor pérdida de peso, que la misma cantidad de comida ingerida en la noche.

Así, para evitar la acumulación de grasa, es recomendable cenar temprano y de ser posible antes de que se ponga el sol.

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